Monday, October 14, 2013

Corona Capital: ¡Corona a los reyes! - Vanguardia.com.mx

MÉXICO, D. F.- El festival Corona Capital fue un planeta ajeno al mundo, donde la cerveza y las más célebres leyendas de la música se irguieron como los reyes de 80 mil personas. 

Una oleada de gente se convirtió en un maremoto que transitaba por escenarios, presumiendo las prendas más alternativas y hipsters, una vestimenta obligada entre los súbditos que, en la Ciudad de México, hallaron su satélite de diversión y desenfado, y le rindieron tributo a sus majestades: Blondie, Travis, The Dandy Warhols, Deadmau5, Phoenix, The XX, Jacques Lu Cont y M.I.A., quienes conquistaron en el primer día.

La curva 4 del Autódromo de los Hermanos Rodríguez fue la tierra de la juventud eterna, pues el furor y el baile mandaban en los latidos; en esta tierra, para no perderse en la vastedad del espacio, un mapa era necesario para ubicar a los artistas, en la pequeña ciudad de la que emergían cuatro escenarios como castillos en los que la corona fueron ovaciones que hacían vibrar la piel y los labios.

A las 14:00 horas comenzó el bacanal de emociones, suspiros, gritos y alabanzas a bandas como Quadron, Robert Delong, The Postelles, Nostalghia y Nguzunguzu, quienes abrieron la sesión vespertina de la música que iba de lo "indie" con The Postelles a lo "house" con Chris Lake; pero el escenario Corona Light que usaron The Palma Violets comenzó a llenarse de pronto, la muchedumbre quería ver a los ansiados The Dandy Warhols, la alternativa y desenfadada banda de Portland, y ellos no defraudaron en esta tierra donde el silencio es imposible: "All The Money or The Simple Life", y la esperada "We Used to Be Friends" pararon al aire el vello de algunos de sus fieles seguidores, pues el estilo que han mantenido desde los 90 los hizo venir al México, país del que Zia, la sexy tecladista, mamá de una pequeña, se dijo amante.

"No habíamos estado en México desde hace tres años", dijo Courtney Taylor-Taylor, vestido con falda escocesa, con el sol dándole al cabello que tenía recogido en una trenza; Zia McCabe con lentes oscuros y derrochando sensualidad en el teclado, pues hasta se ponía la mano en la cintura, dando el toque chic a su actuación; con el casi afro cabello al aire, Brent Deboer le daba duro a la batería; y Peter Holmström, famoso por bailar en el hula-hula en los videos de los Dandy, lucía un nuevo look de barba de varios meses y el cabello largo.

Compartieron su alternativo rock con el espíritu pop de Andy Warhol, con sus grandes himnos como "Good Morning", "You Were the Last High" y el crescendo surgió con "Bohemian Like You": "Me gustas, me gustas y me siento tan bohemio como tú", eran los alaridos de todos, entre algunas mujeres en hombros, y por allá alguien se deslizaba en el cielo en el "Corona Skyroll" que ofrecía al público pender de una soga en el cielo. 

Terminaron con "Get Off", "Godless", que hizo tararear a miles de bocas, a la que unieron con "Boys" y, mientras volaban cervezas y el tufo a mariguana seguía inundando las narices, se despidieron en una ceremonia personal que mantuvo Zia con su teclado y sus sintetizadores, a los que soltó hasta que alguien le dijo que los abandonara. Y se fue con su cerveza en mano. Por supuesto, le tomaron una foto al excelente público que los cautivó a su vez.

¡Olé, olé, oléeee, Travis, Traviiis!

Luego de que White Lies en el cercano escenario Corona prendiera a los hipsters y amantes de la música que portaban camisetas con nombres del grupo The Smiths y The Stone Roses, el Corona Light se volvió a llenar porque estaba por presentarse el famoso grupo Travis, que tuvo al público entrado en calor y que se enterneció con tanto público: "Es muy agradable venir luego de ocho años de ausencia", dijo el vocalista Fran Healey, quien vino desde Glasgow para derretir a sus fanáticos con su brit-pop en canciones como "Closer" y su gran himno "Sing", que hizo lo que exigía su canción en esa voz joven y aguda, cantar, entre los famosos acordes de guitarras en vaivén.

"Esta es una nueva canción", decía Healey, mientras alternaba con "Side", "Selfish Jean" y el público le hizo una porra a la mexicana: "¡Olé, olé, olé, oléee, Traavis, Traaviiis!" y los integrantes de esta mítica banda salieron encantados de esa hora de frenesí, donde conquistaron a una muchedumbre que daba miedo.

Y la ola comenzó a crecer y a moverse, porque Phoenix, la banda de Versalles, Francia, llenó como nadie en la disputa por público, en el escenario Capital –aunque todas las bandas salieron ganando en esta invisible pelea, quizá algunos del público no tanto, porque por ir a uno se perdían de otro. Y la masiva muchedumbre fue hechizada, cuando algunos se trasladaron a disfrutar al DJ canadiense Deadmau5, en el otro extremo de este planeta melómano, donde algunos portaban una cabeza del ratón que este músico hizo famosa.

Faltaría la energía de M.I.A., donde la locura se manifestó en una mujer con una máscara de caballo que alzaba los brazos; tres bailarines afroamericanos acompañaron a la cantante de hip hop, de orígenes británicos y de Sri Lanka, y famosa por su canción "Paper Planes" que movilizó los brazos e hizo volar cervezas.

Salve, oh, Blondie

Tras M.I.A. el trono del Bizco Club lo ocupó, y vaya que lo ocupó, la histórica rubia que con su belleza y rebeldía cautivó en los 70 y 80, la gran Debie Harry y su banda salida de Nueva York: Blondie. Y la reina surgió como una bruja, ya en el cierre de esta fiesta; como la Merlín que faltaba en esta tierra de Edad (Mass) Media sonora con huestes fanáticas de la nostalgia. Con sombrero de pico, la inolvidable "Call Me" hizo rugir al público.

Qué 68 años ni qué nada, la célebre vocalista está instalada las décadas en las que derrochó su sensualidad, pues seguía con ese glam que hasta la fecha no ha abandonado, y hacía maniobras coquetas con su vestido-capa negra, hasta que se fue quitando prendas y quedó en colores rojos.

Con "OneWay or Another", "The Tide Is High" y "Maria" consiguió el efecto de su magia, pues miles bailaron hasta cansarse, hasta que llegaría su también famosa "Atomic" a explotar recuerdos y bailes de otros tiempos que siguen con la misma vigencia.

Y por allí había un símbolo simpático en su micrófono: un espejo en forma de corazón, en referencia a su "Heart of Glass" que cerró una noche histórica para todos los que tuvieron el privilegio de conocer a la gran cantante y actriz cuyo trono nadie le robaría.

Ya pasadas la una de la madrugada, y con los baños repletos, con gente peregrinando hacia su casa, los súbditos abandonaron en tropel este planeta extraterrestre que no olvidarían en su vida.

El Dato

Blondie apareció con una vestimenta de bruja (sombrero de pico, toga) y conquistó con sus éxitos como "Heart of Glass", "Call Me", "One Way Or Another" y "Atomic".

Travis dijo estar feliz tras ocho años de no venir a México y se impresionó por el público masivo que convocó y al que cautivó con temas como "Sing" y "Closer".

The Dandy Warhols derrochó estilo y hasta le tomó una fotografía al público su vocalista, Courtney Taylor-Taylor, quien lideró las canciones ovacionadas "Bohemian Like You", "Godless" y "Get Off".

Más de 80 mil personas se apostaron, una inmensa mayoría joven con una vestimenta hipster y con nombres de bandas musicales a las que admiran.

En cuatro escenarios de dividió la multitud, y M.I.A., Phoenix y Blondie fueron de los más esperados.

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